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Una madre que gusta del ‘deporte tuerca’

El ser madre es una sensación que María Isabel Cuenca Chamba no puede explicar. A sus 38 años de edad, esta lojana es muy felizmente madre de dos hijos (Daniel Roberto y Renata Isabel) y cada día agradece a Dios por todo ello.

 

María Isabel es la hermana de los reconocidos pilotos lojanos Homero Fabricio y Rubén Antonio Cuenca Chamba, quienes se han destacado en el automovilismo desde hace muchos años atrás, siguiendo el legado de su padre, Adolfo Homero Cuenca.

 

Se convirtió en madre a los 34 años y eso lo consiguió tras cinco años de haberlo intentado. Junto a su esposo, Roberto Endara Jaramillo, lo intentó en muchas ocasiones y no oculta que sufrió decepciones por aquello, aunque perseveró y con fé pudo llegar a cumplir este anhelo.

 

Para ella, ser madre demanda también “una responsabilidad inmensa” ya que cree que no basta solo con traerlos al mundo, sino que se los debe educar de la mejor manera, en valores y principios, para que en el futuro sean personas de bien. Considera que, para esta labor, Dios “nos ha dado esa fortaleza a todas las madres”.

 

Al igual que sus hermanos, el automovilismo también tiene un lugar especial en su vida. Recuerda que siempre estuvo junto al equipo de su familia. “Andábamos a todas las carreras, a todas las vueltas, acompañando. Yo llevaba el control de los tiempos. Siempre los apoyé a todos”, recuerda.

 

Uno de los recuerdos que conserva es cuando su padre ganó la Vuelta a la República. Ella en ese entonces tenía la edad de cinco años. “Tengo muy presente ese momento, todo el recibimiento que le hicimos aquí en Loja, estaba muy chiquitita”, señala.

 

Otro momento especial es cuando experimentó lo que se sentía competir en una carrera oficial. Eso ocurrió cuando tenía 21 años de edad, en una competencia provincial en la que fue copiloto de su padre. “Es una experiencia súper linda”, manifiesta, a la vez que describe ese momento como “una sensación de adrenalina a mil. Es algo inexplicable”. Señala que el hecho de haber estado en esa carrera junto a su padre hace que sea una “satisfacción súper grande”.

 

Ella admira a las mujeres que en los últimos tiempos se han convertido en pilotos de automovilismo, ya que, dice, se necesitan sobretodo valentía para ello. Las felicita por seguir adelante en esta actividad.

 

En lo profesional, María Isabel es magíster en Administración de Empresas y actualmente es la gerente administrativa de la empresa familiar que se encarga de la venta de vehículos y repuestos.

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