Home / Amateur  / Un día del trabajo diferente

Un día del trabajo diferente

Resulta complicado mirar al futuro cuando no hay ninguna certeza, sobre todo desde un punto de vista económico y laboral. Cuando la economía nacional parecía avanzar despacio y tímida hacia la recuperación del terrible golpe de la  “Década Ganada”, el planeta entero ha tenido que encerrarse en casa para frenar la expansión del coronavirus y mirar extenuado, como en mes y medio, el mercado laboral ha retrocedido una década en cuanto a paro y destrucción del empleo.

 

La crisis económica que ya ha derivado de la sanitaria no tiene parangón en la historia reciente. Según todos los organismos internacionales, será más aguda, profunda y destructiva; no tendrá una salida en “V”, sino en “U”, y ni siquiera se sabe cuándo volverá una normalidad que era ya precaria para grandes capas de la sociedad, ni cómo será la salida de lo que ya se denomina Gran Reclusión, sobre todo cuando uno de cada diez trabajadores ya era pobre un año antes de la covid-19.

 

Conocemos las recetas aplicadas en la última crisis. Las cicatrices de la austeridad, los recortes de gasto público y el retroceso en derechos laborales ni siquiera habían comenzado a disimilarse, cuando una pandemia ha puesto de nuevo el sistema económico frente al espejo.

 

Los expertos coinciden en que cuando se está reaccionando de manera opuesta, pocos son optimistas al pensar que los platos rotos de esta pandemia ya los han empezado a pagar “los de siempre”, la población trabajadora, la más desfavorecida, los empleados temporales, los jóvenes que ya cargan con dos crisis a sus espaldas y las mujeres.

 

“Nos tenemos que preparar para caídas del empleo estratosféricas, terribles”, aseguran expertos españoles. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ya habla de “catástrofe” y pronostica que se perderán cientos de miles de empleos en nuestro medio. De ahí que la crisis económica dependerá de lo que dure la sanitaria, de cuándo haya una vacuna o un tratamiento efectivo, viendo complicado hacer previsiones fiables.

 

Aunque no se tiene dudas de que lo peor aún está por llegar y de que países no preparados como el nuestro, se van a llevar una de las peores partes. Los expertos opinan de que “La normalidad no va a darse hasta dentro de un año como mínimo; y en un país que vive sobre todo de la producción agrícola, alimenticia, textil, exportaciones de petróleo, metales, flores, productos del mar, cacao, turismo, entre otros, los efectos van a llegar de golpe; veremos el cierre de muchos negocios y despidos de todos los trabajadores asociados al mismo”.

 

Y algo reciente, agobiado por la crisis económica y problemas de logística, se viene el cierre del diario La Hora, dejando en la desocupación y deriva a 32 trabajadores (en Loja), a más de dar un golpe duro y fuerte al derecho a la libertad de expresión en el país.

 

Se han circulado comentarios que aparentemente el cierre tomó al personal por sorpresa y, que lo más lamentable es que muchas familias quedan desamparadas con esta situación.

 

Así entonces, en esta conmemoración del DÍA DEL TRABAJO, los obreros ecuatorianos y lojanos lo celebrarán de manera diferente, confinados a una cuarentena obligada por la pandemia, sin desfiles ni homenajes, con la ira reprimida de los despedidos, con el dolor de ver morir parientes y vecinos por cientos, de vislumbrar amaneceres con desprotección, con orfandad de liderazgos y adalides en esta lucha, casi sin cuartel contra tan terrible agresor.

 

Para los héroes y heroínas de siempre, LOS TRABAJADORES, nuestro saludo y abrazo.

 

El 1 de mayo de 2020, UN DIA DEL TRABAJO diferente.

 

manuelfvr1@yahoo.es

A %d blogueros les gusta esto: